Mis Putas y Yo (Memorias Tristes) por Francisco Belmonte

Mis Putas y Yo (Memorias Tristes)
Titulo del libro : Mis Putas y Yo (Memorias Tristes)
Fecha de lanzamiento : September 13, 2012
Autor : Francisco Belmonte
N√ļmero de p√°ginas : 236
ISBN :
Editor :

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Francisco Belmonte con Mis Putas y Yo (Memorias Tristes)

La realidad se desvaneci√≥ de nuevo engullida por la atm√≥sfera buc√≥lico-surreal que ella y yo hab√≠amos creado y le baj√© los pantalones y las bragas de un tir√≥n hasta los tobillos. El casta√Īo vello p√ļbico se mostraba a mis ojos como un denso bosque fant√°stico poblado por dragones, damiselas, castillos y castellanos, caballeros. Hund√≠ mi cara en √©l.
Los sentidos abotagados por esencias naturales y maravillosas secretadas por rincones inexplorados de la mente no se apercibieron de ese olor a hembra con unas gotas de cerveza, whisky, tequila, y dios sabe qu√© m√°s hac√≠a poco expulsadas por la uretra y recogidas como gotas de roc√≠o en una ma√Īana fresca de mayo por las hojas bondadosas y agradecidas que eran los pelos de su co√Īo.
Frot√© mi rostro contra ellos, entre ellos, pas√© mi lengua, mi boca entera, mord√≠ y chup√©, met√≠ ambas manos, por delante, por detr√°s, pose√≠do por el frenes√≠, alentado por sus gemidos y gorgoteos irreprimibles, y ella se lanz√≥ desde la taza hacia m√≠, abraz√°ndome, y me tir√≥ de espaldas golpeando mi cabeza la puerta que casi se rompe y casi me la abro y cae encima de m√≠, machac√°ndome una rodilla con su pie de m√°rmol nacarado, pero como soy yo y estoy all√≠ no siento ning√ļn dolor, y ella se tira a mi cuello y me lo muerde, y yo me zafo y muerdo el suyo y acaricio los labios superiores de su vulva y posteriormente introduzco dos dedos en su vagina y ella se corre en mi mano y yo me llevo √©sta a la boca y me pongo a lamerla y ella tambi√©n la lame, y nos lamemos los dos las caras, nos comemos las bocas, ella me babea entero, me incorporo como buenamente puedo, me bajo los pantalones y mi pene sale disparado. Me siento en la taza y la siento encima. Cost√≥ un poco. Ya. Comienza a balancearse y yo le digo que no, que suba y baje, pero no escucha, est√° como pose√≠da, y cualquiera dir√≠a que est√° en la grupa de un toro salvaje de rodeo, aferrada a mi cuello y bambole√°ndose como si en ello le fuese la vida hasta que el trajinar se acelera por unos instantes y luego se detiene lentamente tras otro orgasmo que deja mi pene muy lubricado y pringoso, pues era una chica repleta de fluidos y yo aprovecho y la saco y la abrazo y nos besamos y no ten√≠a saliva en la boca, sino -como dir√≠an algunos en mi pueblo- pringue, y nos incorporamos sin dejar los besos ni los abrazos, tratando muy sutilmente de colocarla de espaldas a m√≠ lo cual apenas me cuesta trabajo. Entonces la cojo por detr√°s y muy amorosamente la vuelvo a poseer y ella da un respingo y se dobla apoyando sus brazos en la taza cuando empiezo a mover el culo y a decirle lo mucho que la amo aun teniendo en cuenta las circunstancias que impiden obrar con serenidad y medir las palabras y sigo meneando el culo y abraz√°ndome a ella con todo mi cuerpo. Y cuando dejo de abrazarla pero no de mover el culo me fijo en el ojo del suyo que me parece gracioso y me parece que tambi√©n se mueve, as√≠ que cojo y meto el dedo medio de mi mano diestra se lo meto en la boca para que lo chupe un rato y cuando creo que ya es suficiente lo introduzco de golpe en su ano y ella chilla, y chilla, y yo moviendo el culo y meneando el dedo, y ella chillando, chillando